Cazadores de mitos: 10 aclaraciones para los recién llegados al poker

08 de septiembre de 2011 Raúl Vicente

 Hoy en día hay infinidad de sitios que ofrecen artículos de estrategia, guías para aprender a jugar e incluso puedes acudir a una escuela de poker pero, muchas veces, cuando una amigo o familiar se interesa por esto que nos gusta o nos pide consejos para iniciarse en el poker, no sabemos si entrar directamente a explicarle estrategia, comentar manos o, simplemente, intentar convencerle de que no lo haga.

 
He intentado reunir lo que yo considero que son los 10 consejos más valiosos que se le pueden dar alguien que realiza un primer acercamiento al poker. Espero que esta pequeña lectura os sirva para echar una mano a quien os pregunte o, si eres tú el que se interesa ahora por el poker, que te ayude a encontrar el buen camino.
 
Por supuesto, si no estás de acuerdo con alguno de estos puntos o si crees que debería modificarse o añadirse alguno, no dudes en dejarlo en los comentarios.
 
 
1. El poker no es dinero fácil.
 
Es fácil dejarse llevar por el “glamour” que nos muestran en la tele, con todos esos profesionales ganando millones en torneos o por los testimonios de el-primo-de-la-hermana-de-mi-cuñada, que dice que gana un montón de pasta jugando por internet. Para ganar dinero jugando al poker hay que poner en el proceso mucho tiempo, dedicación, estudio, paciencia y voluntad. Es cierto que hay gente que ha visto su vida resuelta de la noche a la mañana pero esa es la excepción que confirma la regla.
 
 
2. Las salas de poker NO están trucadas.
 
Muchas veces los malos resultados nos hacen ver fantasmas donde no los hay. Creemos que las salas siempre favorecen a los que más fichas tienen, vemos patrones de “sucesos paranormales” donde no los hay, pensamos que el river siempre sale a favor del otro... Esto se debe a que nuestra memoria retiene mejor los sucesos negativos (es la forma que tiene el cerebro de aprender de los errores) que los positivos, por eso recordamos mejor y con más intensidad los hechos negativos que los positivos. Céntrate en mejorar tu juego, en no cometer errores y en aprender de los que cometas y, al final, los números cantarán y acabarás ganando dinero.
 
 
3. En el poker todo es relativo.
 
No hay tablas de la ley. No existe el método infalible para jugar todas las manos igual y que nos garantice un buen resultado. La palabra que más utilizan los que entienden de poker es “depende”. Cada mano depende de la posición que ocupes en la mesa, del número de oponentes en la misma, de las fichas que tengas tú y las que tenga él/ellos, de la lectura que tengan de ti, del estado anímico de tus rivales y un largo etcétera que nos daría para 15 artículos. No busques la piedra filosofal. Aprende a razonar el por qué de las cosas y el motivo que te hace acatar cada una de tus decisiones. Construye tu propio proceso deductivo y amplíalo y mejóralo para adaptarte a cada una de las situaciones que se te presenten.
 
 
4. Los resultados en el poker son fruto del largo plazo, no de sucesos inmediatos.
 
Como decía en el punto 1, son muy pocos los que consiguen dar un pelotazo en poker y “pasar a mejor vida”. Lo normal es que, quien veas en los primeros puestos de los torneos sean jugadores experimentados, que han trabajado mucho para refinar las habilidades que les han llevado a esos primeros puestos. Eso es así también en el día a día. Piensa que no conseguirás hacerte rico ganando un bote monstruoso, sino que ganarás dinero a la larga llevándote muchos botes más pequeños. Se supone que no jugarás una única partida o torneo en toda tu vida, sino que jugarás muchas veces. El dinero vendrá del trabajo de una hormiguita que va acumulando ganancias de aquí y allá, no de los pelotazos que pudieras pegar especulando con unos terrenos recalificados.
 
 
5. Las rachas existen.
 
Hemos dicho que los patrones no existen; hemos dicho que el largo plazo existe... De este planteamiento nace la ecuación [No hay patrones + Sí hay largo plazo = Rachas] (lo siento, matemáticos, soy de letras :P). Del mismo modo que, cuando tiramos una moneda, no siempre sale cara-cruz-cara-cruz-cara-cruz hasta el infinito, sino que pueden salir 15 caras seguidas, no siempre vamos a ganar 8 y perder 2 “ochentaveintes” (una pareja de mano superior a otra preflop) de forma secuencial. Perfectamente se puede dar el caso de que perdamos con ases contra otra pareja cinco, seis o diez veces consecutivas. Eso es lo que sería una mala racha. Del mismo modo, cuando ganamos 15 flips seguidos, estaríamos ante una buena racha. Esto no forma parte de ninguna conspiración ni de ningún plan de nadie para que unos ganen y otros pierdan es, simplemente, fruto de la aleatoriedad de los sucesos matemáticos que se dan en el poker. Esto nos lleva al siguiente punto.
 
 
6. Hay que establecer y respetar SIEMPRE la banca.
 
Una vez que tenemos claro que esto no funciona como la lotería, que compras un boleto y esperas que te toque, debemos establecer lo que será nuestra banca para jugar al poker. La banca va a depender de nuestras aspiraciones. Si pretendemos que el poker sea un pasatiempo, del que no esperamos ningún resultado, deberías saber qué parte de tu presupuesto destinarás a este divertimento, del mismo modo que decidirías qué parte de tu presupuesto destinarías semanalmente, mensualmente o lo que sea, a ir al cine, a un parque de atracciones, a ampliar tu colección de sellos o lo que sea que te divierte. Una vez que agotes ese presupuesto, espera al mes que viene para volver a jugar. No queremos que tu diversión se convierta en un problema serio para tu economía.
Si tienes aspiraciones de dedicarte a esto de una forma seria para llegar a ser un profesional o un semi-profesional, debes tener claro que hay una banca específica para jugar cada modalidad de poker y que, si estás fracasando en un determinado nivel o modalidad, debes adaptarte y bajar de nivel o cambiar de modalidad. Si dilapidas tu banca y te quedas sin fondos para jugar al poker, deberías asumir que no sirves para dedicarte a ello y tomarlo como divertimento o, directamente, dejarlo. Terminar con tu banca, es una señal más que inequívoca de que lo estabas haciendo mal.
 
 
7. Hacienda somos todos.
 
Cuando se ha aprendido a gestionar (y no perder) la banca, probablemente es porque ha llegado ese momento dulce en el que hemos empezado a ganar dinero en el poker y, oh, problema, nos encontramos con que empezamos a ganar un dinerito y unos ingresos que, tarde o temprano, tendremos que justificar y más ahora que entramos en un marco regulado. Si tus ganancias no son significativas, si sacas solo algún dinerillo, no deberías preocuparte demasiado, menos aún si no superas los 1.000€ al año de beneficios. El “marrón” viene cuando empiezas a sacar un sueldo extra y, mucho más, si empiezas a ser de los que gana varios miles al mes. Olvídate de lo de meter el dinero debajo del colchón. Si estás ganando dinero te merecerá la pena buscar un buen asesor financiero que te ayude a gestionar tus beneficios. Olvida los consejos de “maestro liendre” que puedan darte, coge las páginas amarillas y busca un asesor. Incluso el interventor o el director de tu banco podrán echarte un cable para gestionarlo. A ellos les interesará tenerte bien asesorado si vas ser de los que le inyecte dinerito fresco.
 
 
8. El poker es un juego exclusivo de casinos.*
*Esto es así dependiendo de la comunidad autónoma en la que vivamos y de su reglamentación para juegos de azar pero, si no me equivoco (perdonadme la inexactitud), ya quedan muy pocas comunidades en las que no lo sea.
 
No te dejes llevar por la demagogia de algunos espabilados. El poker es un juego exclusivo de casino (aunque no nos guste, es lo que dice la ley) y no se puede jugar fuera de ellos ni por garbanzos, ni con fichas sin valor, ni por los cafés, ni para recaudar fondos para una obra social. No se puede. Si le caes mal a tu vecino y se entera de que juegas al poker con los amigos en tu casa, podría denunciarte y buscarte un mal rato con la policía. Tampoco pretendo causar alarma social, quien más quien menos, tiene un maletín de fichas en su casa (sí, vivimos en el país de las dobles morales pero, ¡hey! esta es una página de poker). Sólo digo esto para que no te embauquen los listillos que pretenden hacer un negocio montando un club de poker y tratan de convencerte de que “todo está en regla”. Por lo menos, que vayas a jugar allí sabiendo que te puedes encontrar con una divertida redada.
 
 
9. Las trampas son para los tramposos.
 
Una de las cosas buenas de que nos obliguen a jugar en los casinos es que así están más controlados los que pretenden ganar al poker con habilidades que poco o nada tienen que ver con el juego. Aunque es cierto que aún queda algún avispado que intenta salirse con la suya, lo más normal es que en un torneo o partida de cash todo transcurra con normalidad y nadie haga trampas. Hoy en día, con el colectivo intentando elevar el poker a la categoría de deporte, la inmensa mayoría de los que lo practicamos intentamos hacerlo desde el sentido común y el decoro y siempre que se descubre a alguien intentando hacer alguna triquiñuela, los propios jugadores lo denuncian al director de torneo o de mesa. Aquí me permito volver al punto anterior. Si no quieres tener más posibilidades de que alguien te gane de manera poco decorosa, intenta evitar jugar en sitios ni con personas que no sean de tu total confianza.
 
 
10. Detrás de cada gran jugador... no suele haber ninguna mujer.
 
Si eres de los que llegaste a esto del poker después de ver cómo Maverick triunfaba con Jodie Foster o porque viendo El rey del juego te fijaste más en las mujeres que había entre los espectadores de la partida que en las habilidades del Cincinatti Kid a la hora de jugar, olvídalo. En el poker de verdad NO SE LIGA. Es más, si acudes a cualquiera de los torneos que se celebran por nuestro país, te darás cuenta de que el 98% de los asistentes son hombres y, a no ser que seas mujer u homosexual y que alguien te corresponda, te encontrarás con que los corazones de la baraja serán los únicos que te den algo de emoción. Te valga también este punto como argumento de defensa si eres de esos (juro que alguno me he encontrado) a los que su mujer no les deja ir al casino por temor a las “pelandruscas”.
raúl vicente

Raúl Vicente

Raúl lleva trabajando en la industria del poker, tanto online como en vivo, desde el año 2005, año en que decidió ir un paso más allá de su faceta como jugador inaugurando el primer club de poker privado de la ciudad de Málaga.

Con experiencia en diversos ámbitos como la gestión de afiliados, la redacción de contenidos y la dirección de varios proyectos de relevancia nacional, ahora ejerce como Manager General de Hastoplay en España.

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