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¿Deja entonces la cara de ser el espejo del alma?

Nos derrumban el mito de la cara de poker

Un reciente estudio realizado por la Universidad de Jerusalem, da al traste con uno de los iconos que hemos creado en el poker moderno: la cara de poker, y asegura que es imposible detectar sensaciones en el rostro de un jugador.
Fuente: bodyodd.nbcnews.com/ 01 de febrero de 2013 a las 10:28

 El poker moderno, con el paso del tiempo, y su evolución, ha ido creando una serie de mitos y leyendas alrededor de los jugadores, sus manías y sus preferencias. Uno de esos mitos es el término "cara de poker". 

 
Para profanos en la materia, una "cara de poker", es esa que ponemos cuando queremos desviar la atención sobre algo, cuando no sabemos sobre lo que nos hablan o simplemente, cuando intentamos un engaño o treta sobre el que tenemos en frente. Éste término también ha servido para dar nombre a algún éxito musical, e incluso a una sala de poker antaño absorbida por PokerStars
 
En definitiva, que se ha creado todo una nebulosa alrededor de este término, que ahora, de buenas a primeras, la Universidad Hebrea de Jerusalem, se ha empeñado en esfumar. Ha sido Hilliel Aviezer, profesor en psicología, quien tras un estudio realizado recientemente, ha concluido en que la famosa "cara de poker" no existe tal y como la consideramos dentro de una mesa de juego. El motivo es contundente: "lo que realmente trasmite sensaciones y sentimientos, es la expresión corporal, no solo nuestro rostro". 
 
Aviezer llegó a esta conclusión después de observar detenidamente diferentes deportistas como pudieran ser Serena Williams o Rafa Nadal, y sus reacciones tras conseguir un punto o una victoria. El profesor invitó a un experimento a un grupo de 45 estudiantes, separados en reducidos grupos de 15 personas. 
 
A cada uno de esos grupos les dio varias fotografías de estos deportistas. En el grupo 1, éstos contemplaban solo el rostro de de Rafa y Serena. Al grupo 2 se le entregaron fotografías únicamente del cuerpo de estos deportistas en diferentes situaciones emocionales, y al grupo 3, las fotografías al completo.
 
Tras observarlas detenidamente, solo el grupo 2 y 3 coincidía en las emociones que percibían de cada imagen, mientras al grupo 1 les era muy difícil descifrar el estado emocional de cada rostro en cada momento.
 
"Muchos de estos resultados son bastante sorprendentes, ya que contradicen literalmente lo que muchos hemos estudiado en los libros de texto". 
 
En conclusión: el lenguaje corporal ocupa un papel tanto o más importante que el lenguaje facial. Así que a partir de ahora, menos fijarse en la cara de nuestro rival, y más en lo que diga el resto de su cuerpo. 


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